Una de las señales horarias más precisas de todo el mundo llega desde Braunschweig. Se transmite, junto con el informe del tiempo atmosférico, desde Mainflingen a casi toda Europa.
En Alemania, la hora oficial que rige la vida de los ciudadanos la establece el “Physikalisch-Technischen Bundesanstalt” (PTB) de Braunschweig, cuyos relojes atómicos son considerados los más exactos del mundo, ya que en dos millones de años solo sufren un retraso o un adelanto de un segundo. Unos 100 millones de relojes radio-controlados están ajustados en función de este tiempo, que se transmite desde Mainflingen en onda larga (frecuencia 77,5 KHz) a través del emisor DCF 77 de T-Systems.
Allí se encuentran relojes atómicos controlados desde Braunschweig. La fecha, el día de la semana y la hora se transmiten en forma de telegramas digitales además de señales horarias extraordinariamente precisas. En un radio de 2.000 kilómetros, prácticamente toda Europa puede registrar este tiempo horario exacto en sus propios relojes. “Garantizamos una seguridad del 99,7%, que superamos considerablemente año a año”, afirma Robert Schlicht, responsable de las Relaciones Contractuales del CDF77 en T-Systems.
Ahora, el tiempo atmosférico
Desde septiembre de 2006, la emisora también retransmite la información meteorológica y el pronóstico para 90 regiones de toda Europa. Con el Mete-On 1 llegó el primer reloj al mercado, que además del tiempo horario también indica la previsión atmosférica de ese mismo día y los tres siguientes. “En verano tendremos un reloj de pulsera”, dice Reiner Häcker de HKW. La empresa HKW, situada en Seebach (Turingia), ha desarrollado el sistema completo de la transmisión de datos atmosféricos, así como el módulo de recepción con hardware y software. En el futuro, el proyecto se ampliará para cubrir advertencias relacionadas con catástrofes naturales. También se está analizando la posibilidad de integrar receptores en detectores de humo. De esta forma, la tecnología clásica crea nuevos mercados, y un plus en seguridad.
Con una precisión aún mayor
Mientras tanto, en Braunschweig están trabajando físicos para construir relojes todavía más exactos. Un paso en este sentido son las llamadas fuentes de emisión de cesio. Desde 1999, un ejemplar construido por el PTB alcanza una precisión de un segundo en diez millones de años. Lo que nos indica que los relojes ópticos ofrecerán grandes oportunidades de lograr una precisión aún mayor. Con ellos, la medición del tiempo se ha podido mejorar en tres potencias de diez hasta 10-18. “Esto corresponde a una desviación temporal de un segundo en diez mil millones de años, la edad del universo”, afirma Ekkehard Peik miembro del PTB. Un reloj de estas características permitiría determinar con tal exactitud la fuerza de la gravedad, que las elevaciones y depresiones centimétricas del terreno podrían medirse; incluso las producidas por la lluvia torrencial al caer, la cual apenas modifica el terreno.
La exactitud con la que harán tic-tac los relojes de los laboratorios, y los que marcan nuestro día a día será - durante muchos años – gracias a la señal del emisor DCF77.