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Número 01/2007
Welkom in Amsterdam!
Los extensos canales reflejan en sus aguas la original arquitectura de los siglos XVI y XVII.
Ámsterdam está invadido de agresivos animales de dos ruedas: las bicicletas. La ciudad advierte de ellas con indicadores especiales porque aparecen por cualquier parte, siempre inesperadamente y sin luz, haciendo apartarse de un salto a los turistas despistados y absortos en cualquier contemplación. Y es que no son pocas las atracciones para pasear la vista; las pintorescas casas flotantes, los maravillosos puentes que cruzan los canales o los gabletes de las casas que asoman al agua, que con sus ventanas de marcos blancos parecen chocolate con nata. Ámsterdam, como dijo un fotógrafo, se come con los ojos.
“Nunca te cansas de contemplar esta ciudad”, afirma Eva-Maria Mayring, alemana de 50 años y devota de Ámsterdam. Uno de sus pasatiempos favoritos es sentarse en una de las numerosas tascas típicas (Bruine Café's) y observar a la gente pasar. “¡Este ambiente tan relajado, esta colorida mezcla de pueblos!”
En Ámsterdam vive gente de más de 140 países. Bohemios y refugiados siguen buscando su sueño en este crisol de naciones. A ellos les debe la ciudad su edad de oro, el siglo XVII, cuando se creó el famoso cinturón de canales.
Una de las zonas menos recomendables es el barrio rojo, de Wallen, es mejor ignorarlo. Por el contrario, es muy aconsejable la visita al Jordaan, un barrio trabajador de pintorescos patios interiores, originales tiendas y coquetos bares.
Primera multinacional del mundo
El museo de van Gogh y el Museo Nacional son parada obligatoria de los amantes del arte. Además, hay muchos otros lugares interesantes, como el Museo de la Ciencia NEMO. Justo delante, en el muelle, se puede subir a bordo del velero Ámsterdam; una embarcación de madera de 48 metros de eslora, réplica exacta de un barco de la Compañía de las Indias Orientales (VOC) fundada en 1602. La primera multinacional del mundo.
Los holandeses siguen siendo un pueblo comerciante: empresas como Shell o Philips tiene su sede en Amsterdam. En el Zuidas, en la zona sur, se está creando un centro comercial de increíbles rascacielos. Los amantes de la arquitectura moderna no se pueden perder la zona norte, ya que allí se están cerrando viejas zonas portuarias con oficinas espectacularmente renovadas y casas flotantes modernas y divertidas.
El disfrute de la gastronomía
También la gastronomía ha evolucionado mucho. Las malas lenguas dicen que Holanda sigue siendo un país en vías de desarrollo ... culinariamente hablando. “Pero ya tenemos muchos restaurantes con una extraordinaria cocina internacional”, comenta el productor de televisión de Zurich Michael Lehner. Cuando está de visita en Amsterdam, el “11” es uno de sus lugares favoritos; un restaurante con discoteca incluida, que se encuentra en el piso nº 11 del edificio. Aquí no solo se come extraordinariamente bien y se baila, la vista que ofrece hace que muchos se dediquen sobre todo a una cosa: a comer con los ojos.

